BherriLab, un compromiso que germina

Son las ocho de la mañana y no acaba de amanecer en Donostia. Las nubes, densas y cargadas de lluvia, dan muy poca tregua y el frío arrecia. Leire Rodríguez (Uliako Lore Baratzak) nos recibe con una calurosa sonrisa para guiarnos hasta el invernadero donde se celebrará la tercera y última sesión de BherriLab. Poco a poco, convertimos el invernadero y espacio multiusos del Parque de Viveros de Ulia —nos llama la atención la biblioteca y los muebles vintage—, en un nuevo escenario para BherriLab.

Nos reunimos más de 60 personas dispuestas a poner en común todo lo aprendido y compartido en materia de gestión comunitaria de espacios públicos durante este apasionante proceso. La anfitriona, Leire Rodríguez, presenta el enorme y maravilloso entorno que nos rodea, a la vez que lo reivindica: “Nos ha tocado no sólo gestionar este parque, sino también defenderlo”. Nos cuenta que el parque abre sus puertas a toda la ciudadanía, a diario, y que las labores de cuidado y mantenimiento se realizan de manera colectiva.

Las huertas del parque conforman un excelente ejemplo de ocio activo, tanto para mayores como para niños y niñas. Leire destaca la felicidad que se respira en el parque durante los días de fiesta de la primavera, o del otoño, y no olvida mencionar las tensiones que viven en la actualidad respecto a la intención de la Sociedad de Ciencias Aranzadi de establecer su sede en el parque.

Si hay algo que hemos confirmado durante este proceso es que la gestión comunitaria de equipamientos públicos es muy compleja y no existen recetas mágicas ni únicas, por lo que el equipo BherriLab agradece la buena disposición en favor del procomún y el entendimiento entre todas las personas participantes en este laboratorio ciudadano.

La viceconsejera de Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Lide Amilibia, también dedica palabras de agradecimiento y avanza que ya se está trabajando en la segunda edición de Bherria, porque “fomenta proyectos relevantes para la cohesión de la sociedad y sabemos que solo podemos responder a retos importantes si lo hacemos junto a la ciudadanía. Las más de 170 personas que habéis participado en las tres sesiones laboratorio”, añade la viceconsejera, “refuerza la intención de seguir tejiendo un escenario de trabajo en colaboración para elaborar propuestas que puedan ser integradas en las políticas municipales y facilitar, en este caso, el desarrollo de nuevos proyectos de gestión comunitaria de espacios públicos”.

A continuación, el equipo BherriLab presenta la síntesis del trabajo realizado en cada uno de los cuatro ámbitos de este BherriLab: marco jurídico administrativo, colaboración, criterios de concesión e indicadores de evaluación. También, muestra el repositorio de documentos, recopilado durante estos últimos meses, que contiene modelos de reglamentos, ordenanzas, documentos de trabajo y ejemplos de convenios a los que recurrir en caso de necesitar referencias. A través de la página BherriLab también es posible acceder a todos los vídeos y artículos elaborados en este laboratorio.

En BherriLab, así como en Bherria, la comunicación es esencial, pues la concebimos como pieza clave en la construcción de valor público, como una oportunidad para escuchar, conectar, construir red, poner en relación a personas interesadas en un mismo tema y, en el caso de BherriLab, generar una ola a favor de la gestión comunitaria. Aprovechamos la capa digital como potenciadora de la presencial y utilizamos los espacios para construir relato entre miradas diversas y para trabajar la confianza y la vinculación de las personas.

Tras una breve pausa para (intentar) entrar en calor, con un poco de café y un pedazo de rico bizcocho, seguimos con la puesta en común de conclusiones, distribuidas en los cuatro ámbitos de trabajo en los que se ha vertebrado BherriLab: el marco jurídico administrativo, colaboración, criterios de concesión e indicadores de evaluación. Algunas de estas ideas son:

(I) Los requisitos de obligado cumplimiento como la concurrencia, la declaración de utilidad pública, la normativa y la duración de las concesiones pueden ser percibidos como trabas o como garantías en la relación público-social, todo dependerá del grado de colaboración entre las iniciativas ciudadanas y la administración. (II) La administración y la iniciativa ciudadana son agentes necesarios para impulsar proyectos inclusivos de gestión comunitaria de espacios públicos que impactan en la construcción de otra sociedad. (III) La administración y la ciudadanía demanda criterios claros que aseguren la transparencia en el acceso a la gestión comunitaria de los espacios públicos. (IV) Es preciso fomentar la cultura de la evaluación con una herramienta base consensuada, aplicable y adaptable a diferentes dimensiones, momentos y características de cada proyecto.

Tras la puesta en común de las principales ideas, formamos siete grupos para discutir e intercambiar impresiones al respecto. Nos preguntamos, ¿qué ha ocurrido en el proceso? ¿Qué avances y reflexiones hemos tenido? ¿Cómo puedo utilizar esta experiencia para seguir fortaleciendo los procesos de gestión comunitaria en los que participo? ¿Qué pueden hacer otros agentes?

El debate se anima y nos olvidamos —por un momento— del frío. Proponemos un ejercicio de síntesis: cada participante resume en una frase cuál es su compromiso en la línea de trabajo explorada en este laboratorio. Minutos después, ese compromiso culminará… en una bomba de semillas. La jornada concluye con un divertido taller de jardinería comunitaria en el que utilizamos papel de periódico, un poco de tierra y un puñado de semillas de calabaza y caléndula. Se añade el compromiso escrito en una tira de papel y se invita a lanzar esta ‘bomba’ donde se desee. “¿Dónde quieres hacer germinar tu compromiso?”.

El director de Servicios Sociales del Gobierno Vasco, Emilio Sola, despide este laboratorio aludiendo a la importancia de seguir construyendo entre todos y todas una sociedad más justa y solidaria: “Durante este tiempo os habéis encontrado personas que, desde distintos lugares compartís una misma preocupación como es la de aportar recursos y claves que permitan responder de forma ágil a las iniciativas y administraciones que ya están colaborando o a punto de colaborar en proyectos de este tipo de gobernanza. Desde el Departamento de Empleo y Políticas Sociales nos comprometemos a seguir explorando cauces de colaboración público-social”.

Este primer laboratorio ciudadano acaba de finalizar. Publicaremos el informe del proceso, así como el vídeo de esta sesión. En próximas ediciones cambiarán las temáticas y los formatos; lo que se mantendrá, sin duda, es la propuesta de sumar personas diversas para buscar alternativas que llegan a formularse porque distintos agentes tienen la oportunidad de encontrarse. Esto es BherriLab, el laboratorio ciudadano de Bherria para Euskadi.

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