La confianza se construye equilibrando la asimetría de información en el mercado mediante asesoramiento jurídico gratuito y mediación voluntaria en conflictos de alquiler e hipotecas. Su lógica es empoderar a la ciudadanía en sus derechos civiles para evitar la judicialización, generando un marco de seguridad jurídica en el que tanto las personas inquilinas como las propietarias conocen sus deberes y garantías antes de que surja el conflicto.