¡Qué semana! Los días 29 y 30 de octubre hemos participado en el Congreso de Innovación Pública NovaGob 2026, en el Kursaal de Donostia. Dos días y dos intervenciones: el jueves contamos el camino recorrido por Bherria y el viernes presentamos Bherr-IA, nuestro asistente de inteligencia artificial. Y, entre medias, muchas conversaciones con gente que, como nosotras, cree que otra forma de hacer lo público es posible.
NovaGob es uno de los grandes encuentros de innovación pública del Estado, y para nosotras es una casa conocida: nos hemos cruzado con su comunidad en distintos momentos de nuestro recorrido.
El jueves abrió el turno la directora del proyecto, Begoña Besada, con la ponencia “Bherria: innovación pública desde la colaboración público-comunitaria para afrontar retos complejos”. Begoña repasó nuestro camino desde 2017 con una idea que nos gusta mucho: cada etapa nos ha dejado una herramienta. Las Ágoras nos dejaron el Decálogo. BherriLab nos enseñó a “abrir el código burocrático”. La Residencia nos dio una herramienta de autodiagnóstico. Y lo que aprendimos de 15 experiencias comunitarias durante el Covid se convirtió en los 10 atributos de la colaboración público-comunitaria, que hoy vertebran el proyecto. Y nos recordó que los procesos de colaboración público-comunitaria no son máquinas lineales, son sistemas vivos.
El viernes, nuestro compañero Asier Gallastegi presentó “Bherr-IA. Una experiencia ágil y crítica para explorar la colaboración público-comunitaria”. Asier lo explicó así: en casi diez años hemos generado cerca de un centenar de vídeos, artículos, informes y materiales, todos en abierto. Pero tanto material cuesta encontrarlo y relacionarlo. Así nació Bherr-IA, con una idea sencilla: ¿y si pudiéramos conversar con todo lo que hemos aprendido juntas? Nuestro primer prototipo lo hicimos con GPT, pero enseguida vimos que no queríamos un chatbot más, así que buscamos otro camino, con algunas cosas muy claras: conocimiento abierto y reutilizable, con licencias Creative Commons; software libre y autonomía tecnológica, y aprender de las preguntas que se hacen.
Y llegó el momento más divertido, y también el más instructivo. Teníamos pensado interactuar con la web y el prototipo en la sesión, pero un problema técnico nos impidió ir por este camino y decidimos hacer una propuesta distinta. Asier proyectó dos códigos QR, uno con nuestro primer asistente GPT y otro con nuestro prototipo, y propuso al público explorar dos preguntas: ¿qué es Bherria y cuáles son sus hitos? y ¿cómo debería ser una IA de Bherria?
¿El resultado? El prototipo no aguantó tanta gente preguntando a la vez o quizás la cobertura en la sala no fue suficiente y no salió como esperábamos. Es un prototipo en desarrollo y lo estamos construyendo así, probando, equivocándonos y aprendiendo. Porque la idea nunca ha sido tener una máquina perfecta, sino una herramienta que ayude a explorar el conocimiento, no a sustituir el conocimiento colectivo.
Asier cerró con la pregunta que más nos importa: más allá de si usamos o no la IA, o de cuántas licencias compramos, ¿qué tecnología queremos construir? ¿Cómo hacemos un mundo digital que se parezca al mundo en el que queremos vivir? Para nosotras, la respuesta pasa por infraestructuras públicas, software libre, transparencia y un uso responsable de los datos.
Pruébala y cuéntanos. Si estuviste en la sala y no pudiste probarla, esta es tu segunda oportunidad. Bherr-IA ya está abierta en bherria.eus. Pregúntale y dinos qué te ha parecido, qué echas en falta o qué mejorarías. Aprendemos de cada conversación.
Eskerrik asko a NovaGob por invitarnos y a todas las personas que se acercaron a escucharnos. ¡Seguimos tejiendo red!