Tensiones, historias y retos de la gestión comunitaria

Un reto: la gestión comunitaria de equipamientos públicos en desuso. Un objetivo: elaborar, desde la relación público-social, propuestas  —protocolos, pautas o guías— que puedan ser integradas en las políticas públicas para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos. Esta es la propuesta de BherriLab, el laboratorio ciudadano de Bherria, que reunió al 30 de noviembre a más de 80 personas para escuchar las principales problemáticas y preocupaciones a las que se enfrentan en este tipo de proyectos y sobre las que trabajar en las siguientes fases de laboratorio.

Elegimos Plateruena Kafe Antzokia como primer punto de encuentro para BherriLab porque creemos que los espacios nos acercan a los propósitos. Plateruena es un espacio cultural, ubicado en Durango; es un recurso público que abrió sus puertas en 2004, a propuesta de Berbaro Elkartea, con el objetivo de convertirse en un lugar para el impulso de la cultura vasca. Las actividades que programan —música, conferencias, exposiciones, teatro o bertsos— se ven acompañadas de un servicio de hostelería con menú del día, servicio bar, meriendas o celebraciones especiales. Según cuentan en su página web, después de todos estos años, el proyecto se siente reforzado, entre otras cosas, “porque creemos que la iniciativa popular y la administración debemos y podemos hablar de tú a tú y trabajar conjuntamente”.

Hemos madrugado; en la sala nos reunimos personas que participaron en Bherria y muchas otras que, actualmente, impulsan proyectos de gestión comunitaria de espacios públicos desde la administración pública o desde la ciudadanía, personas expertas y profesionales de la academia, entre otros. Arranca la sesión con la bienvenida de Lide Amilibia, Viceconsejera de Políticas Sociales del Gobierno Vasco, quien recuerda que “Bherria es una apuesta innovadora para promover nuevas formas de relación público-social” y agradece la respuesta a la convocatoria, “un claro indicador de que la gestión comunitaria de espacios públicos nos preocupa”. A continuación, Emilio Sola, Director de Políticas Sociales del Gobierno Vasco, remarca que “los espacios de gestión comunitaria son consecuencia de la existencia de un tejido social vivo y apegado al territorio”. En estos espacios, finaliza Sola, “las relaciones personales son indispensables y los cuidados se convierten en el eje vertebrador de este tipo de proyectos”.

¡Adelante BherriLab!

Después de las oportunas explicaciones del equipo facilitador, iniciamos la dinámica. El movimiento en el espacio ayuda a (re)conocernos, a romper el hielo: ¿quién ha madrugado más? ¿Qué motivación me trae a este laboratorio? ¿Desde dónde vengo?

Los principios de este laboratorio invitan a situarse en disposición de construir en común, de ir a lo concreto, de abrirse a la proactividad y de aportar desde el conocimiento situado en la propia experiencia. Así, ¡comenzamos a trabajar!

El sentido de este primer encuentro es conocer y conectar a agentes que comparten preocupaciones y problemáticas relacionadas con la gestión comunitaria y establecer un mapa de enfoques sobre los que trabajar en las siguientes fases de BherriLab. El trabajo se organiza en cuatro ámbitos —marco jurídico, colaboración público-social, criterios de cesión y adjudicación y los indicadores de evaluación del impacto de la gestión comunitaria—, que comparten una misma estructura para recoger preguntas, tensiones, historias relacionadas con  la gestión comunitaria y aprendizajes.

Pedimos, en primer lugar, una reflexión individual para incorporar preguntas pertinentes que vamos colocando en cada uno de los paneles/ámbitos, por medio de post-its de colores. Las contamos. Son 178 las preguntas formuladas y compartidas por las personas reunidas en BherriLab.

A continuación , damos un siguiente paso. En el espacio, cada persona se acerca al ámbito que más le preocupa. A simple vista, se aprecia que el número de participantes que se agrupa en torno al ámbito de colaboración público-social es visiblemente más amplio. Nos preguntamos si es una muestra significativa de las preocupaciones que mayoritariamente tienen las personas relacionadas con este tipo de proyectos en Euskadi.  

La primera tarea de cada grupo de trabajo consiste en agrupar las preguntas recogidas en el trabajo individual. A partir de este momento, comienza la conversación, escuchamos y contamos historias, hablamos sobre experiencias que ya están funcionando y de las que podemos tomar nota y, también, sobre las tensiones que surgen y que están presentes en estos proyectos. Hay mucho que contar y compartir.

Conclusiones principales de cada ámbito

En BherriLab animamos a compartir con generosidad, a respetar los tiempos, a mostrar empatía, a colaborar y disfrutar de la sesión. Con este talante, llegamos a concretar algunas frases, casi en formato tuit, con el que vamos construyendo unas bases, un suelo común desde el que continuar el trabajo de laboratorio. Estas ideas son reflejo de un primer acercamiento que sabemos parcial, controvertido, discutible, matizable o ampliable y que, al mismo tiempo, sintetizan y retornan los debates mantenidos en la sesión:

 

Marco jurídico legal

  • La gestión creativa no es la solución de la gestión comunitaria. Hace falta un nuevo marco legal que la habilite.
  • La normativa debe ser compleja porque aborda problemas complejos de la sociedad, lo que no implica que ésta no sea accesible.
  • Hay que separar el uso común del uso privativo de un bien común para no generar perversiones.
  • Que los aprendizajes tengan una incidencia en la normativa, que se pueda cambiar realidad local.

 

Colaboración público social

  • El conflicto está. Conscientes de la diversidad de experiencias, personas, contextos… compartimos un desencuentro. En relación a este creemos que debe ser percibido como una fuente de transformación que permite avanzar en el diseño de nuevos escenarios, en lugar de algo que debamos evitar.
  • En muchos lugares se están dando proyectos de gestión comunitaria de espacios. Un principio de respeto mutuo entre administraciones y entidades ciudadanas es un excelente primer paso para ir avanzando. Dejar hacer como un mínimo.
  • El juego político impacta de forma directa en los procesos de gestión comunitaria de espacios. Se trata de diseñar nuevas políticas. Sentirnos y reconocernos responsables de eso que llamamos público y social desde la administración y la ciudadanía.
  • Desde un punto de vista del marco jurídico-administrativo, parece que es más fácil ceder el poder que compartirlo. ¿Cuáles pueden ser los principios que nos ayuden a avanzar por escenarios de cogestión? ¿Cómo adecuar los procedimientos a los retos compartidos?
  • La relación entre los agentes implicados debe construirse desde la confianza para permitir la experimentación. En este ejercicio de encuentro y desencuentro vamos construyendo un lenguaje común.

 

Criterios de cesión y adjudicación

  • Es necesario dar con criterios de evaluación que ayuden a evitar la adjudicación ‘aleatoria’ o la cesión instrumental ante demandas de grupos de presión.
  • Estos criterios pasan porque cada demanda esté respaldada/enunciada por un proyecto más amplio. Que corresponda a una necesidad de la ciudadanía.
  • ¿Cómo se pasa de tener una demanda, o una idea, a construir un proyecto?
    En algunos casos la demanda no llega de un grupo articulado ni organizado. O, simplemente, la propuesta no está madura y/o no se tiene la suficiente capacidad como para enunciarla como proyecto. La mediación, acompañamiento y mentorización de estos casos es necesaria, conveniente y constructiva para fortalecer la sociedad.

 

Indicadores de evaluación

  • Las entidades ciudadanas y las administraciones manejan ritmos y lenguajes diferentes; hay que reconocer esta realidad y poner medidas para acercar posturas.
  • Es necesario abrir una reflexión al respecto del significado de la palabra “procomún”; de esta reflexión es de donde extraeremos los indicadores de evaluación.
  • Los proyectos de gestión comunitaria a evaluar son proyectos en los que se debe tener en cuenta la variable del tiempo, de forma que no prevalezca la inmediatez de los resultados.

 

Ahora toca digerir y ordenar las preguntas, las tensiones, y los aprendizajes para continuar procesando en el laboratorio. Las historias nos servirán de ejemplo e inspiración y alimentarán el archivo de experiencias y referencias en el que ya estamos trabajando.

La segunda sesión del laboratorio, el 18 de diciembre, promete ser intensa y productiva. Toda la potencia del encuentro entre agentes diversos, de la complementariedad de perfiles y de la inteligencia colectiva se pondrá al servicio de la construcción de un reto compartido.

 

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