La participación requiere de un espacio abierto que facilite la suma de nuevas personas, donde se atiendan los afectos y se refuercen los saberes de quien toman parte. Algunas ideas:
• Procesos en los que participa un grupo cambiante con continuas incorporaciones. En cada sesión se recuerda propósito y avances. De este modo, todas las asistentes tienen la misma información. Ejemplo: proyecto HOSPITALIDAD.
• El desarrollo colaborativo de ‘amuletos’, en experiencias que vinculan a personas con diferentes perfiles, pone en valor el vínculo creado, apuesta por lo afectivo y construye un espacio donde las personas se sienten bien. Ejemplo: proyecto GRIGRI.
• Conectar con el conocimiento que ya tienen las personas que participan. Ponerlo en valor e incorporarlo a las estrategias colectivas. Ejemplo: proyecto Vallecas para promover los ODS y construir un botiquín para la ciudad.