El caso de las Naves de Metrosidero, en el Concello da Coruña, es un ejemplo excepcional que involucra una colaboración interinstitucional singular: a nivel jurídico fue una colaboración sencilla a través de un convenio con un Instituto de Formación Profesional para que el alumnado fabricara el mobiliario destinado a un equipamiento municipal para jóvenes. En este caso, la administración actúa como facilitadora de nuevas oportunidades de relación en la ciudad, en torno a una política pública innovadora, que consiste en una nueva infraestructura social con un plan de usos consensuado y un modelo de gestión innovador.