Consideramos clave utilizar palabras y expresiones literales que hayamos ido escuchando a lo largo del proceso. Que las personas puedan sentirse reflejadas y escuchadas. Un ejercicio que suele ser muy útil en este tipo de procesos de colaboración es la creación de un decálogo o similar donde se recojan las ideas claves y matizadas. Es crucial que este listado sea producto de un trabajo de co-construcción y que esté conectado con prácticas concretas e inspiradoras.