Construir comunidad desde la colaboración público-comunitaria


Rubén Méndez
Es licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas, diplomado en Relaciones Laborales, Máster en Gestión de Diseño y formación en facilitación de grupos.
Desde 2021 en la Secretaría Técnica de Grupo de Trabajo y ahora Red Vivienda Cooperativa, sectorial en REAS Red de Redes, en el grupo de coordinación de Koobizitza.org, participa por REAS Euskadi en la Comisión de Vivienda de Sareen Sarea. Socio de Ametxe, Koop. Elk. cooperativa de vivienda en cesión de uso sin ánimo de lucro en Gordexola y socio de Ariwake, S. Coop., laboratorio de prácticas colaborativas.

 

La emergencia de espacios vitales de convivencia requiere de nuevas herramientas, pero también nuevos marcos de colaboración. En este contexto, el modelo cooperativo en cesión es una referencia con larga tradición internacional que supone un importante porcentaje del parque residencial en ciudades como Viena o Copenhague. No se trata únicamente de una fórmula jurídica de tenencia o de promoción habitacional; es una herramienta para construir comunidad, activar la corresponsabilidad ciudadana, las estrategias colectivas de resiliencia y generar alianzas entre administraciones públicas y ciudadanía organizada.

En este modelo, una cooperativa de iniciativa social y sin ánimo de lucro es la propietaria de los edificios de forma colectiva y permanente. Las personas socias no compran una vivienda ni acumulan patrimonio inmobiliario individual, sino que obtienen un derecho de uso estable, indefinido e intransferible. Sólo la cooperativa gestiona la cesión a nuevas socias y lo hace a precio de coste. 

Esto permite separar el valor de uso de la vivienda de la práctica especulativa. El inmueble deja de ser un activo financiero para convertirse en una infraestructura comunitaria al servicio de quienes la habitan. Además, la cooperativa promueve formas de gestión democráticas, apoyo mutuo y corresponsabilidad que fortalecen la cohesión social y la capacidad colectiva para afrontar retos cotidianos como los cuidados, el envejecimiento o la sostenibilidad.

¿Por qué resulta interesante para las administraciones públicas?

Las administraciones públicas necesitan herramientas para dar respuestas asequibles a la emergencia habitacional sin tener que asumir siempre la totalidad de la inversión, la gestión y el mantenimiento de los proyectos. La vivienda cooperativa en cesión de uso aporta precisamente una lógica de colaboración que distribuye responsabilidades y capacidades entre los distintos agentes implicados. Como resultado surgen iniciativas que generan un importante retorno social: mantienen la asequibilidad a largo plazo; evitan la especulación y la privatización futura de los activos; favorecen la permanencia y el arraigo en el territorio; generan redes de apoyo mutuo y cuidados; promueven edificios más sostenibles y eficientes; y movilizan recursos comunitarios que complementan la acción pública.

Existen múltiples formas de impulsar este tipo de iniciativas desde la administración local y provincial:

  • Cesión de suelo o patrimonio público mediante procesos específicos.
  • Reserva de parcelas para proyectos cooperativos.
  • Bonificaciones y reducciones fiscales vinculadas a fines sociales.
  • Incorporación del modelo en planes de vivienda municipales.
  • Apoyo técnico y acompañamiento a grupos promotores.
  • Difusión y sensibilización ciudadana.
  • Convenios de colaboración con redes y entidades especializadas.
  • Impulso de proyectos piloto que permitan generar experiencia local.

En Euskadi ya existen experiencias que muestran el potencial del modelo. Proyectos como Ametxe, en Gordexola, además de Ankurkulu y Boronabila en Bizkaia, o Lurkoitarrok y Denbora Espazioa en Araba, organizadas en la red Koobizitza con REAS Euskadi y REAS Navarra, demuestran que es posible recuperar patrimonio, generar vivienda asequible y fortalecer la vida comunitaria desde fórmulas cooperativas.

A escala estatal, la Red Vivienda Cooperativa, como sectorial de REAS Red de Redes, articula entidades y proyectos en diferentes fases de desarrollo, generando conocimiento compartido, herramientas y propuestas de mejora normativa para facilitar su expansión en todos los territorios.

Recursos y herramientas para pasar a la acción

Para administraciones públicas, equipos técnicos, grupos promotores y entidades interesadas en profundizar en el modelo, existen numerosos recursos desarrollados a partir de experiencias reales y aprendizajes acumulados.

La emergencia habitacional requiere respuestas diversas. No existe una única solución capaz de resolver por sí sola un problema tan complejo. Pero sí existen fórmulas que están demostrando capacidad para generar vivienda asequible, comunidad y resiliencia territorial al mismo tiempo. La vivienda cooperativa en cesión de uso es una de ellas.

Y, quizás, uno de sus mayores aprendizajes sea que las mejores respuestas surgen cuando administraciones públicas y ciudadanía organizada dejan de actuar por separado y empiezan a construir soluciones conjuntamente.

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