Radiografía de los proyectos de colaboración público-social a través de sus atributos


Cada encuentro de Bherria es una oportunidad de avanzar en la comprensión de la realidad de la colaboración público-social. Así, en el último evento, Topaketa 2021, realizamos una investigación de 15 experiencias concretas que respondieron a las necesidades desbordadas bajo el efecto de la crisis sanitaria.

Junto a Novagob, La Hidra y Erain definimos una estructura que pueda dotar de cierta homogeneidad a una realidad compleja que aportan estas 15 experiencias. Como fruto de este trabajo, y los aprendizajes cosechados en estos últimos años en Bherria, hemos generado una serie de atributos que facilitan una forma de comprender, comparar y analizar las claves de éxito de las experiencias de Colab. Publ-Soc.

En este artículo añadimos algunas características que ayuden a situar la presencia o ausencia de cada uno de los 11 atributos en las experiencias de colaboración. También añadimos una serie de valores que ayudarán a comprender el grado de desarrollo del atributo en una escala de valoración del 1 al 3, siendo el 3 el máximo impacto positivo en el proyecto.

1. claridad de propósito
2. presupuesto y recursos
3. trama comunitaria
4. forma de colaboración
5. grado de apertura
6. facilitación
7. comunicación
8. hibridación
9. coordinación
10. evaluación

El trabajo en base a los atributos centrará el programa de contenidos de Bherria 2022, que nos ayudará a ir enriqueciendo cada uno de los atributos haciendo de ellos una herramienta útil para el impulso de la colaboración entre la Administración Pública y la ciudadanía.

1. Claridad de propósito

Cuando pensamos en la claridad de propósito estamos reflexionando sobre las siguientes características:

  • Definición participada del reto al que atender.
  • Transparencia con respeto a los intereses presentes en el proyecto y a los agentes implicados.
  • Establecer los límites del impacto, y aclarar la capacidad de incidencia del proyecto.
  • Garantizar el acceso a la información y hacer presente los acuerdos y líneas compartidas.

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:

1. Había necesidades claras a las que responder: más allá de estas, no había un objetivo compartido.

2. Ha habido espacios de reflexión compartida donde hemos podido conversar sobre el objetivo de la colaboración.

3. Las conversaciones se documentan y se comparten. El propósito del proyecto es algo presente que se comunica y se socializa de forma permanente.

2. Presupuesto y recursos

Ahora ponemos el foco sobre los recursos económicos e infraestructuras necesarias, y su sostenimiento en el tiempo para el desarrollo del proyecto. En concreto definimos como características centrales:

  • Destinar recursos a cada fase del proceso: previa (definición y concreción del reto, diseño de proceso); desarrollo del proceso participativo; implementación/derivaciones posteriores.
  • La financiación de los proyectos es fundamental para que puedan impactar y sostenerse en el tiempo.
  • Los recursos no son solo monetarios, también se deben disponer de infraestructuras, dedicación, formación, apoyo técnico y profesional, entre otros.

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. El proyecto no ha contado con recursos.

2. Ha contado con recursos de forma puntual.

3. Dispone de los recursos necesarios y sostenidos en el tiempo.

3. Trama comunitaria

Reflexionamos sobre la importancia de la existencia de una trama comunitaria previa a la colaboración. Nos referimos a un conjunto de organizaciones, colectivos, asociaciones y proyectos ciudadanos conectados entre sí que comparten una perspectiva comunitaria. Las características de las tramas comunitarias son:

  • Conocimiento de la realidad local: colectivos, asociaciones o redes que trabajen en el ámbito temático del proyecto.
  • Interacción con la realidad local.
  • Acciones para el apoyo y fortalecimiento de ese tejido.
  • Reconocimiento de esta trama y el lugar que ocupa en el territorio.

La escala para la valoración de este atributo es la siguiente:
1. No existía un tejido asociativo o comunitario previo, es el propio proyecto el que lo activa.

2. Se habían detectado demandas puntuales y personas concretas con interés en el proyecto, pero no estaban articuladas en torno a un colectivo.

3. Existían colectivos, asociaciones o redes que estaban trabajando en el ámbito temático del proyecto.

5. Forma de colaboración

Desde este atributo buscamos comprender las formas que toma la colaboración entre la ciudadanía y la Administración Pública en los proyectos compartidos:
1. Construcción de relaciones de confianza, reconocimiento y reciprocidad.

2. Establecer vínculos desde/con la administración y no solo desde/con las personas técnicas: marcos de colaboración, acuerdos, convenios, etcétera.

3. La importancia de no delegar el vínculo entre la trama comunitaria y social (por ejemplo, en empresas proveedoras).

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. Encuentros y conversaciones para compartir información y contrastar actuaciones concretas.

2. Reconocimiento y subvención.

3. Refuerzo del proyecto, impulso a su escalabilidad y contagio.

6. Grado de apertura

Reflexionamos también sobre el grado de inclusividad y participación enun proceso de colaboración. Las características de este atributo son las siguientes:

  • Diseño de procesos abiertos (participación plural y abierta a la totalidad o parte del proceso, fórmulas de participación diferentes y adaptables, etcétera).
  • Poner a disposición canales, herramientas, metodologías y recursos para que todas las personas susceptibles de participar puedan hacerlo.
  • Trabajo en red y fortalecimiento de vínculos entre personas y organizaciones como objetivo.

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. La iniciativa es particular y no teje red a lo largo del proceso.

2. Se activan relaciones de colaboración puntuales que ayudan a hacer más fuerte el proyecto.

3. El trabajo en red y el fortalecimiento de vínculos entre personas y organizaciones es un objetivo en el que avanzamos.

7. Facilitación

Estos proyectos requieren de roles y habilidades para la facilitación y el apoyo a la colaboración. Pensamos en:

  • Nociones básicas de procesos grupales, facilitación, mediación, resolución de conflictos.
  • Desarrollo de habilidades relacionales (soft skills): escucha activa, empatía…
  • Cambio hacia una actitud posibilitadora: ver cómo hacerlo posible, búsqueda proactiva de una solución, de la información necesaria….

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. Todas las personas han hecho un poco de todo.

2. Una persona, o grupo de personas, lidera y coordina el proceso desde el primer momento.

3. Se han repartido los roles; cada persona y organización ha estado trabajando y aportando allí donde era más fuerte. Los liderazgos han sido rotativos.

8. Comunicación

Reconocemos la importancia de la comunicación, más allá de un ejercicio de transmisión de la información, porque un uso adecuado incrementa los impactos y las implicaciones en los proyectos. En este atributo reflexionamos sobre la importancia de:

  • Planificar la comunicación en cada fase.
  • Además de utilizar los recursos de convocatoria o difusión, ponemos especial atención en la construcción del relato colectivo (multivoz y altavoz).
  • Incluir habilidades de comunicación digital (autonomía, solvencia, inmediatez, medición,..).

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. No se ha tenido en cuenta la comunicación. Se ha dado de manera espontánea, o no se ha dado.

2. Se han desarrollado acciones eficaces para la comunicación del proceso.

3. Se ha planificado de manera activa la comunicación y ha sido parte del proyecto, buscando generar impacto positivo en cada fase.

9. Hibridación

La capa digital está llena de herramientas que nos ayudan a alcanzar una mayor vinculación de las personas para con el proyecto en el que participan. Entendemos por hibridación el proceso porque el trabajo realizado en la capa digital termina reforzando los espacios presenciales de encuentro.

Las características de este atributo son las siguientes:

  • Presencia de las tecnologías digitales.
  • Conocimiento en el uso de dichas tecnologías.
  • Poder capacitar a otras personas en el uso de estas tecnologías. (O asegurar el acceso a las mismas).
  • Aplicación en los casos en los que resulten beneficiosas para el proceso.

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. El proyecto se ha desarrollado solo de forma presencial o digital.

2. Internet y la capa digital ha sido determinante.

3. Se han combinado la capa digital y la presencial.

10. Coordinación

Los proyectos se construyen tejiendo conversaciones; y los espacios de coordinación son un lugar privilegiado para que estas se produzcan. Para ello será necesario:

  • Articular espacios funcionales y operativos para la coordinación entre agentes.
  • Definir estos espacios especificando sus funciones y objetivos.
  • De forma accesible (claros, comprensibles y de libre acceso).

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. Una organización, principalmente, ha liderado el proyecto, pero con apoyos puntuales de otras personas y entidades.

2. Se han definido espacios formales e informales, de carácter permanente, para la coordinación y gobernanza del proyecto que implica a agentes de otras áreas.

3. Los espacios de coordinación funcionan y cumplen los objetivos para los que han sido diseñados.

11. Evaluación

Reflexionamos sobre el cuidado de espacios para la evaluación, el contraste y el aprendizaje. Una evaluación conveniente y práctica repercutirá en la mejora del proyecto. Las características de este atributo son las siguientes:

  • Definir previamente indicadores de medición claros y entendibles.
  • Dotarnos de herramientas de medición diversas, ágiles y participadas (observación + entrevistas + encuestas).
  • Realizar evaluaciones durante todo el proceso.
  • Clarificar los criterios de evaluación.
  • Diseñar preguntas de escala y conectar con los recursos puestos en marcha
  • Visualización y comparación.
  • Conocemos aspectos más fuertes y por desarrollar.

La escala de valoración de este atributo es la siguiente:
1. No se han previsto mecanismos de evaluación.

2. Se ha realizado una evaluación informal del proyecto.

3. La evaluación impacta en la mejora del proyecto y de otros procesos similares.

Sabemos que el éxito de un proyecto no es una suma exacta del desarrollo de estos atributos. Sin embargo, este ejercicio nos ayuda a reflexionar sobre la fuerza de responder a una escala que facilite la representación visual de estos datos. Seguimos avanzando en mejorar este ejercicio, y lo hacemos experimentando.

¿Cuál es tu aportación a esta investigación? ¿Te animas a sistematizar un proyecto desde estas características? ¿Profundizarías de otra manera en algún atributo? ¿Echas de menos alguna clave importante?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *