Hay situaciones en las que conectar de forma más emocional ayuda a sintetizar una respuesta compartida. En el caso del propósito, por su complejidad, puede que las palabras se nos queden cortas. Es momento de dar espacio a otros lenguajes. Un ejemplo de cómo tener presente el foco del proyecto para la colaboración y lo aprendido durante el proceso de una manera más simbólica, está en el proyecto “Bentaranoa” impulsado por el Ayuntamiento de Getxo junto a la ciudadanía. El logotipo de la organización ciudadana representó un objeto construido en uno de los talleres de prototipado para hablar del potencial de trabajar uniendo diferentes perspectivas para un objetivo común.