Cómo generar marcos de colaboración con tramas comunitarias desde la Administración Pública

Mauro Castro y Laia Forné pertenecen al Instituto de Investigación de La Hidra Cooperativa. La investigación que presentarán en el encuentro del 14 de octubre parte del convencimiento de que las tramas comunitarias son clave para establecer nuevos marcos de colaboración entre la actividad institucional local y las iniciativas sociales ciudadanas. Estamos deseando escucharles.

Los estudios sobre la ecología política de los desastres naturales han corroborado dos principios básicos: que frente a un mismo desastre los impactos son más perjudiciales para las poblaciones sometidas a una mayor precariedad; y que aquellas sociedades con mayor músculo comunitario son más resistentes a los riesgos y más capaces de recuperarse tras el impacto.

La emergencia provocada por la pandemia del coronavirus no hace más que confirmar estas dos ideas. Se han agravado las condiciones para el sostenimiento de la vida llevando a la sociedad al límite y acentuando las vulnerabilidades y desigualdades existentes. En respuesta, han proliferado las iniciativas de solidaridad y apoyo mutuo a lo largo y ancho del planeta, poniendo de manifiesto la importancia de las tramas comunitarias como verdadero pilar para el sostenimiento de la vida.

Tal y como se muestra en el proyecto Solivid, un banco de recursos que recopila información sobre iniciativas solidarias en 28 países de todo el mundo, las acciones de solidaridad se han extendido a través de áreas temáticas muy diversas. Algunas fueron de carácter individual y espontáneo (como las actividades gratuitas de profesores y artistas o los aplausos a los/as sanitarios/as) o resultado de una unión temporal de personas para dar respuesta a las condiciones específicas derivadas del confinamiento. Experiencias circunstanciales que han tenido poco recorrido. Otras han sido respuestas colectivas organizadas (o como lo ha denominado Raúl Zibechi movimientos en la pandemia) que pueden llegar a cristalizar en nuevas formas de acción colectiva, más o menos articuladas con tramas comunitarias e infraestructuras sociales preexistentes.

El autor Eric Klinenberg en su libro “Palaces for the People: How Social Infrastructure Can Help Fight Inequality, Polarization, and the Decline of Civic Life” se refiere a la infraestructura social como aquellos equipamientos comunitarios y espacios públicos de generación de vínculos y puentes de acceso a recursos. Siguiendo a Klinenberg, la hipótesis de partida de esta investigación es que las tramas comunitarias, entendidas como formas de cooperación e interdependencia que en el hacer común reproducen la comunidad, se potencian si existe una infraestructura social densa y robusta. La solidaridad y las tramas comunitarias que no surgen en el vacío sino que se apoyan en un legado cultural previo, en infraestructuras que las sostienen y en relaciones sociales perseverantes en el tiempo.


Partiendo de estas premisas vemos como el tejido socio-comunitario puede ser un elemento clave para construir nuevos horizontes pasada la crisis. Y que esta emergencia de la solidaridad ciudadana, abre una ventana de oportunidad para establecer nuevos marcos de colaboración entre la actividad institucional local y las iniciativas sociales ciudadanas. Marcos de colaboración que permitan dejar atrás las formas de intervención de carácter vertical y centralizado y que permitan reconocer y considerar las capacidades, conocimientos y estructuras comunitarias existentes.

A partir de estas premisas, nos acercaremos a analizar la vertiente social de la colaboración público-social a partir de poner la lupa a cinco experiencias que representan diferentes expresiones del campo de lo social: la economía social y solidaria, los tejidos vecinales, el tercer sector, el activismo digital y las comunidades maker.


¿Qué sucede con las tramas comunitarias en sus vínculos con las instancias públicas? ¿Qué diferencias encontramos en los marcos de colaboración entre los diferentes actores de lo social? ¿Son los marcos de colaboración adecuados para fomentar esa infraestructura social y esas tramas comunitarias? ¿Cómo se mantiene la solidaridad más allá de la Covid? es decir, ¿qué elementos permiten ir más allá de acciones de coyuntura y pasar de la emergencia a la institucionalidad creando relaciones duraderas de coproducción?

A partir de estas preguntas y sus respuestas esperamos poder extraer aprendizajes y claves para abordar la necesaria transición hacia nuevos modelos más justos y sostenibles.

MÁS INFORMACIÓN INSCRIPCIÓN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *