LA EVALUACIÓN COMO BRÚJULA DE ORIENTACIÓN HACIA LA GESTIÓN COMUNITARIA DESEADA

Importante disponer de una herramienta común que nos oriente y crear indicadores a medida para establecer el marco deseado al que tender en cada caso.


Antecedentes.

Partiendo del trabajo en la primera sesión de BherriLab celebrada el 30 de noviembre en Plateruena (Durango). Una sesión que partía del objetivo de recoger información relevante para el desarrollo del laboratorio. De las tensiones, preguntas, aprendizajes e historias recogidas se elabora un documento que sirve como punto de partida del trabajo a desarrollar en la segunda sesión que se celebró el 12 de diciembre en la Casa de las Asociaciones Rogelia de Álvaro (Gasteiz). Este documento es el resultado de ambas sesiones de trabajo.

Punto de partida.

La cualidad y naturaleza de los indicadores, y los ritmos de medición, se entienden de manera muy diferente por parte de la administración pública y de las iniciativas ciudadanas. Desde los proyectos ciudadanos se vive como una rendición de cuentas y, en pocos casos, como un apoyo para la mejora de los procesos. Para la administración pública es un requisito a cumplir que permite extraer conclusiones sobre los proyectos.

Hablamos de Bien Común pero, dependiendo desde qué paradigma lo estemos haciendo, podemos establecer unos criterios o generar indicadores y parámetros de medición muy diferentes, pudiendo incluso llegar a orientar la gestión comunitaria de maneras antagónicas. Por eso, si hablamos de colaboración, será fundamental y prioritario establecer, compartir y visibilizar el punto de partida, desde un lenguaje común, para saber qué entendemos por gestión comunitaria, hacia dónde queremos orientarla y, a partir de aquí, poder establecer criterios e indicadores.

En la segunda sesión BherriLab trabajamos por acercar ambas visiones, establecer algunos criterios comunes y dar pasos que nos sirvan para enfocar la evaluación de la gestión comunitaria. Como punto de partida y análisis sobre los indicadores de evaluación, y como material base para la conversación y trabajo, utilizamos el documento Requisits i criteris Patrimoni ciutadà.

Contamos ya con estos documentos avanzados que desarrollan criterios y desglosan diversos indicadores para la gestión comunitaria agrupados en bloques como, por ejemplo, criterios de territorio y arraigo, criterios sobre el retorno y el compromiso social, sobre la democracia interna y participación y también sobre cuidados de los procesos, personas y entorno.

El trabajo de análisis que realizamos a través de estos documentos nos lleva, fundamentalmente, a identificar aspectos generales sobre la cultura de la evaluación y sobre la necesidad de generar herramientas comunes que nos faciliten la aplicación y medición de las iniciativas y no tanto en la especificidad o importancia de cada uno de los indicadores, que requeriría de más tiempo y un trabajo o proceso más pormenorizado, localizado y específico.

Reflexionamos sobre la construcción de una herramienta compartida y pensamos sobre algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de aplicar los criterios pensando en la diversidad de iniciativas, proyectos y procesos con los que nos podemos encontrar y, sobre todo, a través del análisis situado de dos procesos de colaboración, de iniciativas de índole muy distinta de las que forman parte personas participantes:

Uliako Lore Baratzak https://uliakolorebaratzak.wordpress.com/ + Proceso Getxo Kirolak http://thinkingfadura.eus/es/

Reflexiones.

La principal reflexión realizada sobre la evaluación de los proyectos de gestión comunitaria tiene que ver con la pérdida del sentido y del valor que le otorgamos a ésta. ¿Cuál es el sentido de la evaluación? Al hacernos esta pregunta, de manera sincera, comprobamos que en nuestras realidades ha perdido todo el sentido que puede tener como herramienta de mejora y orientación. La evaluación se convierte en un trámite incómodo y se vive como una pérdida de tiempo en la gestión comunitaria, tanto por parte de la administración pública como por parte de las iniciativas ciudadanas.

  • La propuestas de mejora o avance, tanto en herramientas de evaluación como para los indicadores de evaluación, tienen que ir de la mano de una revisión sobre nuestra cultura de evaluación. Recuperar la idea de evaluación como espacio de mejora y los distintos tipos de indicadores como herramientas que nos ayudan a orientarnos hacia donde queremos avanzar.
  • Como prioritario y fundamental hay que destacar la importancia de destinar recursos y posibilitar la creación de sistemas y herramientas de evaluación de manera compartida que faciliten y agilicen los procesos de evaluación.
  • Un básico necesario para poder establecer los indicadores de evaluación de manera compartida es aclarar, evidenciar, visibilizar de donde partimos y hacia dónde queremos orientar la gestión comunitaria.
  • En los acuerdos de colaboración, el sistema de evaluación compartido se establece en la primera fase, junto a la elaboración de los acuerdos y criterios. En este momento  se configura el sistema de evaluación estableciendo los indicadores específicos, los tiempos —hitos y ciclos— de medición que atiendan a las necesidades, los deseos o la voluntad de orientación de cada proyecto. Si partimos de una matriz base compartida de evaluación para la gestión comunitaria, es en la primera fase cuando hay que adaptar la herramienta base y configurar el sistema de evaluación concreto, necesario y específico a medida para cada situación, contexto y momento.
    • la diversidad de proyectos existentes en diferentes momentos requiere de distintos niveles de evaluación y, a su vez, contempla distintos parámetros, mediciones e indicadores en función de las especificidades de las iniciativas y comunidades de agentes de las que se componen. Estas diferencias se refieren tanto al carácter de las iniciativas como al de las estructuras organizativas y comunidades: características, objetivos, tamaño y modelos de gobernanza.
    • también es importante ajustar los tiempos de evaluación en función del carácter y estructuras de los proyectos y de las comunidades. Y remarcar la importancia de entender y evaluar los proyectos de manera cíclica. Algunas notas a tener en cuenta y seguir desarrollando para la adecuación de los tiempo de evaluación:
      • La importancia de hacer evaluaciones continuas y de establecer y marcar hitos y ciclos de tiempo para las evaluaciones en cada caso.
      • La trayectoria de las iniciativas es fundamental a la hora de establecer los tiempo de evaluación; los proyectos incipientes requieren distintos tiempos que los que ya están en marcha.
      • Los distintos indicadores podrán necesitar tiempos específicos para ser evaluados:
        • los indicadores relacionales, o los que hacen referencia a la actividad de las personas, requieren de comparativas en distintos momentos o ciclos temporales.
        • los indicadores socio-económicos necesitan unos mínimos de tiempo para ser medidos, por lo tanto, al inicio hay que establecer unos mínimos de tiempos medibles.

Una propuesta de laboratorio.

Generar un proceso (fase 0), un espacio compartido de trabajo, donde dar forma de manera participada a un sistema base común de evaluación. Diseñar una propuesta de evaluación, de indicadores y sistemas de medición para desarrollar una herramienta común adaptable de la que partir en los procesos de gestión comunitaria elaborada por distintos agentes vinculados a la gestión comunitaria tanto de la administración pública como de proyectos e iniciativas ciudadanas.

Esta herramienta será la base flexible que podrá ser ajustada y adaptada a los distintos casos dependiendo de las características de los proyectos, contextos y realidades.

(Ref. Aplicación práctica del CIVÍMETRO, una metodología para la evaluación de infraestructuras cívicas.  180920_CIVIMETRO_ACTA_LAB-MEETING-18)

Prototipo matriz de evaluación para la gestión comunitaria.

  • Un formulario de evaluación.
  • Tres niveles de profundidad. Indicadores comunes y válidos para todas las personas.
  • Mediciones cuantitativas, cualitativas y formato libre.
  • Un glosario de términos, en favor de un lenguaje común.
  • Una guía de uso de la herramienta y de cómo adaptarla a cada caso.
  • Aplicación para la visualización de datos.

 

  • Una herramienta, a modo de formulario, que agilice los procesos de evaluación de manera que invite a su uso, ayude a ser más conscientes y a orientar para avanzar hacia el propósito.
  • Construida de manera participada, la herramienta tiene que atender a necesidades y orientaciones de los diversos agentes que pueden estar implicados en procesos de gestión comunitaria y ser acordada, comprensible y útil para todas las partes implicadas.
  • Con distintos niveles de profundidad, de manera que en cada momento, situación, contexto, nivel de necesidad o posibilidad de tiempos y recursos se pueda optar por hacer una evaluación más o menos pormenorizada.
  • Además de los niveles de profundidad, recogerá distintos posibles ritmos de evaluación, atendiendo a los distintos tiempos en hitos y ciclos para la diversidad de proyectos.
  • Comprenderá de unos parámetros e indicadores comunes más globales y otros específicos pudiendo ser adaptada de acuerdo a necesidades y orientaciones, ritmos, tamaños, estructura o forma de las iniciativas.
  • Mediciones cuantitativas, cualitativas, e incluso otros posibles formatos más abiertos de recogida de datos y de construcción de narrativas.
  • La herramienta dispondrá de un glosario de términos para explicar y aclarar cada uno de los conceptos, indicadores, parámetros o sistemas de medición de los que se componga.
  • También dispondrá de una guía de usabilidad, que explique cada uno de los apartados, niveles y posibles adaptaciones de la herramienta base.
  • Pensar en desarrollar una aplicación de visualización de datos de la herramienta para facilitar un sistema de evaluación continua. Visualizar a través de gráficos distintos parámetros y mediciones que permita comparativas de distintos momentos o ciclos de las iniciativas a lo largo del tiempo.

 


Vídeos del proceso.


Documentos de referencia.

TítuloDescripciónTipo documentoFuenteÁmbitosEtiquetasPDFPáginasambitos_hfilteretiqueta_bherrilab_hfilter
Gestión comunitaria de la cultura en Barcelona

Diagnóstico completo de diferentes experiencias de gestión comunitaria de la cultura en la ciudad de Barcelona.

LibroAjuntament de Barcelona, , , ,

74colaboracion indicadores marco-juridicoevaluacion experimentacion-practica gestion-cultural-es
Programa de Patrimoni Ciutadà d’ús i gestió comunitàries

Programa de Patrimonio Ciudadano de uso y gestión comunitaria. Resume muy bien los criterios e indicadores de la gestión comunitaria. También detalla una posible mesa de seguimiento de los proyectos.

Programa municipalAjuntament de Barcelona, ,

12criterios indicadoresbienes-comunes censo
Requisits i criteris Patrimoni ciutadà

Borrador de propuesta de criterios y de indicadores para la asignación, seguimiento y evaluación de proyectos gestión comunitaria de Barcelona.

Documento de trabajoBartzelonako Udala, , , ,

18criterios indicadoresbienes-comunes interes-publico principios procedimiento-cesion
Resum Executiu programa de desenvolupament dels comuns urbans

Resumen ejecutivo del borrador de programa de desarrollo los comunes urbanos. Define qué son los Comunes Urbanos y algunas claves sobre, concesiones, criterios e indicadores.

Documento de trabajoAjuntament de Barcelona, , , ,

20colaboracion indicadores marco-juridicobienes-comunes censo interes-publico

Anexos.